11.6.15

Sororidad: fraternidad femenina

“Fueron feministas italianas y francesas las que, a mitad del siglo XX, desarrollaron un concepto que va más allá de la solidaridad, vista como un intercambio que mantiene las condiciones como están. La sororidad, en cambio, tiene implícita la modificación de las relaciones entre mujeres ayudándose entre ellas, fraternidad femenina, dándole nombre a esa experiencia solidaria con la que se construye lazos que contribuyen al avance social.

La sororidad parte de un esfuerzo por desestructurar la cultura y la ideología de la feminidad que encarna cada mujer, como un proceso que se inicia en la amistad/enemistad de las mujeres y avanza en la amistad de las amigas, en busca de tiempos nuevos, de nuevas identidades.

Las francesas llaman a esta nueva relación entre las mujeres, sororité, del latín sor, hermana; las italianas dicen sororitá; las feministas de habla inglesa la llaman sisterhood; y nosotras podemos llamarla sororidad.

Significa la amistad entre mujeres diferentes y pares, cómplices que se proponen trabajar, crear, convencer, que se encuentran y reconocen en el feminismo, para vivir la vida con un sentido profundamente libertario.

La sororidad es en esencia trastrocadora: implica la amistad entre quienes han sido creadas por el mundo patriarcal como enemiga. La alianza de las mujeres en el compromiso es tan importante como la lucha contra otros fenómenos de la opresión y por crear espacios en que las mujeres puedan desplegar nuevas posibilidades de vida.

En otros momentos, el feminismo y otras corrientes concibieron la opresión de las mujeres como exterior a las mujeres mismas. Para acabar con la opresión, sólo se hacía necesario modificar las relaciones mujer - hombre, producción - reproducción, públicas y privadas, las instituciones y algunas normas. Esto continúa vigente. Pero hemos comprendido que el feminismo pasa por la transformación profunda de las mismas mujeres y de las mujeres entre sí, porque las mujeres no somos solamente víctimas de la opresión; somos significativamente sus criaturas más sofisticadas cuya tarea vital es la recreación cotidiana del mundo patriarcal.

"La sororidad en el mundo de la enemistad histórica entre nosotras, de la escisión del género femenino en mujeres antagonizadas, pasa por deponer las armas contra las pares, para construir en cada una mujeres que, al cambiar su relación con las otras - enemigas, al convertirlas en amigas, se afirman en la unicidad de sí mismas".


Por Marcela Lagarde. Texto completo y referencias: